La Única y nos vamos.

No hay nada peor para un fan de hueso colorado esperar el regreso de su banda favorita y que sea en un festival y además como único show del año. Tras anunciarse el cartel oficial del Vive Latino, Zoé aparecía como headliner, entonces comenzaron las especulaciones de una posible gira, pero su líder ya aclaró el cotilleo argumentando que el regreso será único y exclusivo para dicho evento, que al concluirse cada integrante volvería a retomar sus proyectos personales. Aun así, ¿gracias Vive Latino?

Habrá a quienes les parezca una brillante idea ver a Zoé entre tantas bandas donde sabrán de antemano que no solo habrá Rocanlover sino Monlover, Strangers, Aterciopelados, cuartetos, divisiones y haraganes. Tendrán que mentalizarse la jornada de espera, tal vez aprovechen el tiempo para ver más bandas o prefieran plantarse por horas frente al escenario y comerse cinco o seis actos previos (algo bueno se pesca siempre en los grandes escenarios). Porque al tratarse de una bigger band como Zoé no esperaran que salga a inaugurar el día y tampoco los veremos despedir al sol del domingo. Ya sabemos de qué se trata.

Por eso hay quienes los prefieren solitos, lejos de una multitud multiplicada para ver a León envuelto en su naturaleza reservada, cómplice de mil historias que no conoce, a su lado Ángel Mosqueda in bass; Sergio guiando la guitarra, Báez cristalizando la atmosfera de color psicodelia, Guardiola dando lo mejor en la bataka. Ellos solitos en un Auditorio o en un Palacio. Ellos solitos ofreciendo un setlist más extenso que abarque y que apriete sus siete álbumes de estudio, que complazca al gigante de los sold out entregándose en cuerpo y alma en un intercambio de emociones y fluidos con la ruleta en marcha y a golpe de suerte continua.

Ya que Zoé no es netamente rock and roll, es casi seguro que cierren el festivalote como una velada para románticos iconoclastas, místicos al servicio de viajes de ida y vuelta. Esperemos que la cordura no se quebrante antes de tiempo o en el peor de los casos sean los ánimos que se diluyan al quedar empalmados los horarios (puede pasar) con Rüfüs o Keane. Así como sucedió en el Machaca 2019 donde la raza se dividió con veinte minutos de diferencia entre Zoé y Jaguares que se reunían por igual para ofrecer el show único después de diez años. El único y chao.

Sin dramatizar la situación ni hacer alarde de nada más, Zoé dará en el clavo con toda la magia que posee, además se trata del veinticinco aniversario del Vive, algo especial tenía que suceder, y pensar que el último show de Sepultura en el país sería allí. Pura convivencia, chela quemada y dolores soportables, a quejarse por otra parte que el Estadio GNP Seguros estará de fiesta el 15 y 16 de marzo con la singular presentación de Zoé a poco más de dos años sin dar conciertos. Vive Latino lo ha hecho pues tampoco sabemos cuándo volverán a los escenarios, y aún te preguntas ¿vale la pena ir? Por supuesto que lo vale, así como cada centavo y cada gota de sudor le valieron para estar allí… el único y nos vamos.

David D.